Instituto Internacional en Dermoestética. Formación en dermoestética para profesionales de la salud que quieren ejercer con criterio y consulta propia.

Instituto Internacional en Dermoestética

Una mujer de unos sesenta años, sentada en una consulta luminosa, mira de frente a quien tiene delante.

Sentirse bien con uno mismo es una necesidad básica.

Y ahí los profesionales de la salud podemos ayudar mucho.

Pero nos tenemos que especializar, y aprender cosas que hasta ahora nunca nos habían explicado.

Te lo estés planteando o ya tengas tu clínica, son los mismos cuatro pilares.

Y esto es lo que puedes aprender aquí.

Instituto Internacional
en Dermoestética

Para no volver a estar a solas en ningún punto del camino.

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Qué es esto

Profesionales de la salud: una escuela de dermoestética.

Enfermería y medicina. Aquí un profesional de la salud se especializa en dermoestética y aprende las cuatro cosas que hacen falta para poder dedicarse a esto.

El Templo es entrar en el instituto: acceso a todo lo que hay dentro y dos clases en directo al mes, sábado por la mañana. Es el acompañamiento, y no se acaba mientras pertenezcas a él.

Las formaciones son títulos concretos: eliges uno y te especializas a fondo en una sola cosa. Tienen principio y final.

El máster es la formación larga: la que te lleva de empezar de cero a poder trabajar con criterio. Todavía no está abierto.

Y da igual por dónde entres: lo que hace falta aprender son las mismas cuatro cosas.

Consulta vacía en penumbra cálida: una camilla de piel con un cojín, una butaca de madera al lado y un mueble bajo al fondo. Una franja de luz cruza el suelo de tarima.

Lo que pasa hoy

Para ejercer hace falta un máster. Y caro es el que no te deja ejerciendo.

Enseñan a inyectar. Algunos lo enseñan bien.

Y ahí se acaban. Sales con el título y sin saber abrir una consulta, poner un precio, llenar una agenda ni qué hacer el día que hay una complicación.

El problema no es lo que cuesta. Es pagarlo y no salir ejerciendo, que es lo que suele pasar.

A llevar un negocio no nos lo enseñan en ningún sitio.

Alrededor, mucho escaparate: congresos que acaban en sesión de fotos y aparatos que alguien cobra por recomendarte. Repetido lo suficiente, uno acaba creyendo que sin todo eso no se dan buenos resultados.

Y por debajo, un conflicto real sobre quién puede hacer qué, y afecta a todas las profesiones que están dentro. Donde se ha medido, el 71 % teme una denuncia.*

* Estudio Rodríguez López sobre enfermeras dermoestéticas. I Jornada Científica SECUDEM, 2024. N = 376.


Hay quien gana más dinero enseñando dermoestética que ejerciéndola.

Y es un problema, porque es difícil que te enseñe a montar un proyecto que funcione alguien cuyo proyecto no funciona.

Aquí quien enseña no ha dejado de ejercer: Lorena abrió su consulta en 2017 y no la ha cerrado.

Y no es la única diferencia. Son tres, y ninguna de las tres es el temario.

Un máster que solo enseña a inyectar cubre uno de los cuatro pilares. Aquí están los cuatro, y casi nunca se cierra una consulta por la técnica.

Aprender es la parte corta. Lo caro viene después: firmar un alquiler, atender la primera complicación, subir los precios sin perder pacientes, decidir si se contrata a alguien. Aquí se acompaña en todas esas fases, y no solo mientras dura el curso.

Y no todo el mundo necesita lo mismo. Aquí puedes ir a fondo en una sola cosa, o ir sumando de una en una: lo que crece es lo que tú sabes hacer.


Por qué lo hacemos

No se trata de quitarse años.Se trata de sumarlos viéndote lo mejor posible.

Cuidarse no es vanidad. Es poder mirarse y reconocerse. Y a eso tendría que llegar cualquiera, no solo quien pueda permitírselo.

Por eso importa quién está al otro lado. Que sepa lo que hace. Que sepa decir que no cuando el tratamiento no procede, aunque ese no cueste dinero. Y que su paciente vuelva a ella año tras año para que le cuide la piel: no por un tratamiento suelto, sino porque se ha convertido en su referente en dermocuidados.

Y esto no va solo de la autoestima de quien se sienta en la camilla. Va también de la de quien está de pie al lado. De poder dedicarte a lo que de verdad te gusta, cobrar lo que vale sin que te tiemble la voz, y que eso se traduzca en tiempo y en tranquilidad para ti y para los tuyos.

No es una impresión tuya: cuatro de cada diez enfermeras en España dicen que quieren dejar la profesión en los próximos diez años, y el 17 % en menos de dos.*

* Estudio del Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III (Investén-isciii), publicado en el Journal of Nursing Management. Más de 20.000 enfermeras de todas las comunidades autónomas, 2026.

A esto se llega por dos caminos. O porque quieres una vida mejor que la que tienes ahora, o porque esto te gusta desde siempre y quieres dedicarte a ello. Los dos son buenos, y los dos se quedan a medias por lo mismo.

No es por falta de ganas. Mucha gente pone su tiempo y su ilusión y no lo consigue, porque nadie le enseñó lo que de verdad hay que hacer.

Unos lo dejan. Otros acaban montando algo que les ata más que el trabajo del que querían salir. Otros no se atreven a soltar, porque lo suyo nunca les parece bastante sólido. Y casi siempre pasa lo mismo: pasa a solas.

Formar a ese profesional es todo lo que hacemos. Y que no tenga que hacerlo a solas.

Lo que se aprende


Lo que hace que te vaya bien en esto son cuatro cosas.

Ninguna de las cuatro se sostiene sola. Es la diferencia entre saber hacer un tratamiento y poder vivir de esto.

  1. Una alumna marca el arco de una ceja sobre una cabeza de prácticas mientras su profesora, inclinada sobre su hombro, mira el mismo punto; detrás, más cabezas de prácticas en fila.

    Técnica clínica

    Te preguntan qué se puede hacer con su piel y no te quedas en blanco.

    Cumplir las expectativas estéticas de tu paciente con los recursos que tengas. Es la caja de herramientas: en qué piel entra la limpieza, en cuál el peeling y en cuál ninguno de los dos, y tenerlo practicado antes de estrenarlo con alguien delante.

  2. En su consulta, una enfermera de pijama negro repasa una carpeta de anillas abierta sobre el mármol: en la hoja de la izquierda, un consentimiento informado impreso y ya firmado; en la de la derecha, una tabla de registro. Separadores de cartón asoman entre las anillas y detrás, en un estante, el archivo de la consulta en carpetas negras alineadas.

    Responsabilidad legal

    Lo que puedes hacer tú está escrito. Casi nadie lo ha leído.

    Trabajar dentro del marco legal de tus competencias, para estar segura tú, tu consulta, tu equipo y tu paciente. El contrato, el consentimiento informado y la documentación en regla. Las denuncias se evitan haciendo las cosas bien.

  3. Una enfermera de pijama negro examina de cerca el pómulo de una clienta con una linterna de exploración; a su lado, un maletín abierto con las ampollas y la jeringa preparadas.

    Seguridad del paciente

    El día que hay una complicación, saber qué hacer y en qué orden.

    Reconocerla a tiempo, tener el protocolo escrito y saber a quién llamar antes de necesitarlo.

  4. La recepción de una consulta con gente: la dueña habla con una clienta en el mostrador, dos clientas esperan sentadas y una compañera cruza al fondo con toallas limpias.

    Negocio

    Se puede tener la agenda llena y perder dinero en cada tratamiento.

    Que te elijan a ti y a tu marca sin perseguir a nadie y sin que te negocien el precio. Y cómo se trabaja en este sector, que no es una sola forma: sacándote un extra, para un tercero, colaborando, con tu propia consulta o escalándola.

Ver las formaciones

Dónde estás tú

Da igual el punto en el que te encuentres.

En cada punto los retos son distintos. En los cinco hay alguien delante que ya los ha pasado.

El Templo

Entras en el instituto y dejas de resolverlo a solas.

El estuche de El Templo: piedra caliza clara, con el cartucho del instituto grabado en oro y el canto dorado.

Es el acompañamiento continuo: acceso a todo lo que hay dentro del instituto y a la gente que ya está dentro.

Estés en el punto que estés de los cinco, la conversación es la misma y no la tienes una vez: la tienes todos los meses.

  • En directoDos clases al mes, sábado por la mañana.
  • En grupoY un sitio donde preguntar el resto del mes.
  • Sin finalMientras estés dentro, no se acaba.

Entrar en El Templo

Te contamos qué incluye y cuánto cuesta antes de nada.

Lo que se cuenta dentro

Esto dice la gente que está dentro.

Las formaciones

Cada una es un tema entero, de principio a fin.

Eliges el tema que te falta o en el que quieres profundizar, lo haces a tu ritmo y al acabarlo lo dominas. Puedes comprar una sola, y también entran todas en la cuota del Templo mientras pertenezcas a él.

El máster


Y la formación larga, la que empieza de cero.

El camino completo, y los cuatro pilares dentro: de no haber tratado a nadie a llevar tu propia consulta con criterio.

Todavía no está abierto y no hay fecha puesta.

Avísame cuando abra

Lorena Albert, con casaca clínica negra, y Carlos Pulito detrás de ella, con camisa negra, de pie sobre fondo negro y mirando a cámara.

Quién está detrás

Lorena Albert

Enfermera. Dirige su propia consulta de dermoestética desde 2017, es profesora en varios másters de la especialidad y una de las referencias del sector en España. Enseña la parte técnica, la legal y la de seguridad, desde el conocimiento y desde la experiencia de estar ejerciendo.

Carlos Pulito

Enfermero y empresario. Fundó Enfermería Evidente, productora de formación online para el sector sanitario con más de 120.000 alumnos. Con su equipo se ocupa de todo lo que no se ve —la infraestructura y el diseño de las formaciones— y de enseñar la parte de negocio: la marca, las redes, y la experiencia que se lleva el cliente.

Artículos


Todo lo que vamos escribiendo.

Dermoestética basada en la evidencia y en la experiencia de quien ejerce, explicada para que puedas usarla mañana. Se lee gratis.

Mañana alguien te pedirá un tratamiento.

Tú decides.

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