Instituto Internacional en Dermoestética
Sentirse bien con uno mismo es una necesidad básica.
Y ahí los profesionales de la salud podemos ayudar mucho.
Pero nos tenemos que especializar, y aprender cosas que hasta ahora nunca nos habían explicado.
Te lo estés planteando o ya tengas tu clínica, son los mismos cuatro pilares.
Y esto es lo que puedes aprender aquí.
Instituto Internacional
en Dermoestética
Para no volver a estar a solas en ningún punto del camino.
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Qué es esto
Enfermería y medicina. Aquí un profesional de la salud se especializa en dermoestética y aprende las cuatro cosas que hacen falta para poder dedicarse a esto.
El Templo es entrar en el instituto: acceso a todo lo que hay dentro y dos clases en directo al mes, sábado por la mañana. Es el acompañamiento, y no se acaba mientras pertenezcas a él.
Las formaciones son títulos concretos: eliges uno y te especializas a fondo en una sola cosa. Tienen principio y final.
El máster es la formación larga: la que te lleva de empezar de cero a poder trabajar con criterio. Todavía no está abierto.
Y da igual por dónde entres: lo que hace falta aprender son las mismas cuatro cosas.
Lo que pasa hoy
Enseñan a inyectar. Algunos lo enseñan bien.
Y ahí se acaban. Sales con el título y sin saber abrir una consulta, poner un precio, llenar una agenda ni qué hacer el día que hay una complicación.
El problema no es lo que cuesta. Es pagarlo y no salir ejerciendo, que es lo que suele pasar.
A llevar un negocio no nos lo enseñan en ningún sitio.
Alrededor, mucho escaparate: congresos que acaban en sesión de fotos y aparatos que alguien cobra por recomendarte. Repetido lo suficiente, uno acaba creyendo que sin todo eso no se dan buenos resultados.
Y por debajo, un conflicto real sobre quién puede hacer qué, y afecta a todas las profesiones que están dentro. Donde se ha medido, el 71 % teme una denuncia.*
* Estudio Rodríguez López sobre enfermeras dermoestéticas. I Jornada Científica SECUDEM, 2024. N = 376.
Hay quien gana más dinero enseñando dermoestética que ejerciéndola.
Y es un problema, porque es difícil que te enseñe a montar un proyecto que funcione alguien cuyo proyecto no funciona.
Aquí quien enseña no ha dejado de ejercer: Lorena abrió su consulta en 2017 y no la ha cerrado.
Y no es la única diferencia. Son tres, y ninguna de las tres es el temario.
Un máster que solo enseña a inyectar cubre uno de los cuatro pilares. Aquí están los cuatro, y casi nunca se cierra una consulta por la técnica.
Aprender es la parte corta. Lo caro viene después: firmar un alquiler, atender la primera complicación, subir los precios sin perder pacientes, decidir si se contrata a alguien. Aquí se acompaña en todas esas fases, y no solo mientras dura el curso.
Y no todo el mundo necesita lo mismo. Aquí puedes ir a fondo en una sola cosa, o ir sumando de una en una: lo que crece es lo que tú sabes hacer.
Por qué lo hacemos
Cuidarse no es vanidad. Es poder mirarse y reconocerse. Y a eso tendría que llegar cualquiera, no solo quien pueda permitírselo.
Por eso importa quién está al otro lado. Que sepa lo que hace. Que sepa decir que no cuando el tratamiento no procede, aunque ese no cueste dinero. Y que su paciente vuelva a ella año tras año para que le cuide la piel: no por un tratamiento suelto, sino porque se ha convertido en su referente en dermocuidados.
Y esto no va solo de la autoestima de quien se sienta en la camilla. Va también de la de quien está de pie al lado. De poder dedicarte a lo que de verdad te gusta, cobrar lo que vale sin que te tiemble la voz, y que eso se traduzca en tiempo y en tranquilidad para ti y para los tuyos.
No es una impresión tuya: cuatro de cada diez enfermeras en España dicen que quieren dejar la profesión en los próximos diez años, y el 17 % en menos de dos.*
* Estudio del Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III (Investén-isciii), publicado en el Journal of Nursing Management. Más de 20.000 enfermeras de todas las comunidades autónomas, 2026.
A esto se llega por dos caminos. O porque quieres una vida mejor que la que tienes ahora, o porque esto te gusta desde siempre y quieres dedicarte a ello. Los dos son buenos, y los dos se quedan a medias por lo mismo.
No es por falta de ganas. Mucha gente pone su tiempo y su ilusión y no lo consigue, porque nadie le enseñó lo que de verdad hay que hacer.
Unos lo dejan. Otros acaban montando algo que les ata más que el trabajo del que querían salir. Otros no se atreven a soltar, porque lo suyo nunca les parece bastante sólido. Y casi siempre pasa lo mismo: pasa a solas.
Formar a ese profesional es todo lo que hacemos. Y que no tenga que hacerlo a solas.
Lo que se aprende
Ninguna de las cuatro se sostiene sola. Es la diferencia entre saber hacer un tratamiento y poder vivir de esto.
Técnica clínica
Te preguntan qué se puede hacer con su piel y no te quedas en blanco.
Cumplir las expectativas estéticas de tu paciente con los recursos que tengas. Es la caja de herramientas: en qué piel entra la limpieza, en cuál el peeling y en cuál ninguno de los dos, y tenerlo practicado antes de estrenarlo con alguien delante.
Responsabilidad legal
Lo que puedes hacer tú está escrito. Casi nadie lo ha leído.
Trabajar dentro del marco legal de tus competencias, para estar segura tú, tu consulta, tu equipo y tu paciente. El contrato, el consentimiento informado y la documentación en regla. Las denuncias se evitan haciendo las cosas bien.
Seguridad del paciente
El día que hay una complicación, saber qué hacer y en qué orden.
Reconocerla a tiempo, tener el protocolo escrito y saber a quién llamar antes de necesitarlo.
Negocio
Se puede tener la agenda llena y perder dinero en cada tratamiento.
Que te elijan a ti y a tu marca sin perseguir a nadie y sin que te negocien el precio. Y cómo se trabaja en este sector, que no es una sola forma: sacándote un extra, para un tercero, colaborando, con tu propia consulta o escalándola.
Dónde estás tú
En cada punto los retos son distintos. En los cinco hay alguien delante que ya los ha pasado.
Te gusta esto y crees que podrías dedicarte a ello, pero no sabes por dónde se empieza ni cuánto tardarías en vivir de ello. Lo primero es la técnica, porque sin técnica no hay nada. Después, saber qué hacer cuando algo se complica. Lo demás se monta encima, y en ese orden.
No vas a soltar la nómina para probar, y tampoco quieres empezar a medias. Lo que pesa aquí no son las ganas: es qué te dejan hacer, cuántas horas te quedan de verdad, y hasta dónde puedes llegar sin que se te caiga nada.
Ya estás ejerciendo, pero una parte de lo que cobras no es tuya y las reglas las pone otro. Lo que te quita el sueño es no saber si el reparto te sale a cuenta, ni cómo se plantea cambiarlo sin perder el sitio.
Es el salto que más miedo da, y casi nunca por la técnica: por el dinero que hay que poner delante, por los papeles que nadie te ha explicado nunca, y por la duda de si vendrá alguien.
Funciona, pero funciona porque tú estás. Crecer significa soltar cosas, y soltar cosas significa decidir con dinero encima de la mesa y sin nadie con quien contrastarlo.
El Templo
Es el acompañamiento continuo: acceso a todo lo que hay dentro del instituto y a la gente que ya está dentro.
Estés en el punto que estés de los cinco, la conversación es la misma y no la tienes una vez: la tienes todos los meses.
Te contamos qué incluye y cuánto cuesta antes de nada.
Lo que se cuenta dentro
El instituto es mi lugar seguro y de crecimiento. Cuando van pasando las semanas me digo: uff, menos mal que estoy aquí y hemos visto esto. ¡Vaya golpe me he evitado!
Sonjaalumna del institutoEl mensaje original
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Y quizá eso sea lo que mejor define lo que significa para mí: sentir que estoy exactamente donde quiero estar para seguir convirtiéndome en el profesional que quiero llegar a ser.
Anónimoalumno del institutoEl mensaje original
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Creo que es lo que necesito para tener seguridad. Me da confianza saber que no estoy sola. Tocamos temas de los que nunca había estudiado nada, como el precio suelo. Cosas importantes para poder crecer y que no conocía. Me siento afortunada de estar dentro.
Lidiaalumna del institutoEl mensaje original
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Yo también dudé de apuntarme o no, pero creo que ha sido de las mejores decisiones en este nuevo proyecto de mi vida.
Anónimaalumna del institutoEl mensaje original
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Cada vez doy gracias que el día que estuve dudando «entrar o no» decidí que sí. Siento que voy creciendo con vosotros y cada vez más parecemos una familia, donde los compañeros comparten sin reservar nada, apoyándonos mutuamente, sin envidia, y también donde nos meten caña y nos van cambiando el chip.
Es un lugar seguro y muy cálido. Para mí, la mejor elección que pude hacer.
Ingaalumna del institutoEl mensaje original
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Este espacio no solo me está cambiando a nivel profesional: me está aportando la seguridad necesaria para llevar a cabo mi propio proyecto en dermoestética, y también a nivel personal.
Me aporta muchísimo aprendizaje, pero sobre todo el apoyo constante y la inspiración de Carlos, Lorena y de mis compañeros, que están abriendo camino también.
Encarnaciónalumna del institutoEl mensaje original
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Las formaciones
Eliges el tema que te falta o en el que quieres profundizar, lo haces a tu ritmo y al acabarlo lo dominas. Puedes comprar una sola, y también entran todas en la cuota del Templo mientras pertenezcas a él.
Qué hacer cuando algo se sale del guion, y en qué orden.
Cien lecciones
Los papeles que tiene que haber en una consulta, y quién responde de ellos.
Sesenta y cuatro lecciones
Poner tu precio y sostenerlo. Sirve para el alquiler de un box y para una paciente.
El máster
El camino completo, y los cuatro pilares dentro: de no haber tratado a nadie a llevar tu propia consulta con criterio.
Todavía no está abierto y no hay fecha puesta.
Enfermera. Dirige su propia consulta de dermoestética desde 2017, es profesora en varios másters de la especialidad y una de las referencias del sector en España. Enseña la parte técnica, la legal y la de seguridad, desde el conocimiento y desde la experiencia de estar ejerciendo.
Enfermero y empresario. Fundó Enfermería Evidente, productora de formación online para el sector sanitario con más de 120.000 alumnos. Con su equipo se ocupa de todo lo que no se ve —la infraestructura y el diseño de las formaciones— y de enseñar la parte de negocio: la marca, las redes, y la experiencia que se lleva el cliente.
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